Ángel, el perro que cambió la historia de los animales en Colombia
En Colombia, durante años los animales fueron considerados meros objetos bajo la ley. No existían castigos efectivos contra el maltrato, y los casos de abuso quedaban impunes. Pero todo cambió con un nombre: Ángel, un perro que, aunque no sobrevivió al horror que vivió, se convirtió en símbolo de lucha y transformación.
Erika Silva
5/8/20242 min read


¿Quién fue Ángel?
Ángel era un perro criollo que vivía en el municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá. En 2015, su historia estremeció al país: fue brutalmente agredido por un soldado del Ejército Nacional en un acto de crueldad sin sentido. El hecho fue grabado en video, generando una ola de indignación en redes sociales y medios de comunicación.
Las imágenes mostraban cómo el animal, indefenso, era arrastrado y maltratado hasta morir. El crimen causó conmoción no solo por su brutalidad, sino por la frialdad con la que fue cometido y por tratarse de un miembro de las fuerzas armadas.
Nace una ley desde el dolor
A partir de este hecho, miles de personas y organizaciones animalistas se unieron en un clamor nacional para exigir justicia, no solo para Ángel, sino para todos los animales víctimas de violencia. Fue así como, luego de intensas campañas y presión ciudadana, nació la Ley 1774 de 2016, también conocida como la Ley Ángel.
¿Qué dice la Ley 1774?
Esta ley marcó un punto de inflexión en la historia legal del país. Por primera vez, los animales fueron reconocidos como seres sintientes y no como “cosas”. Esto trajo consigo implicaciones importantes:
Se establecieron penas de prisión de 12 a 36 meses para quienes maltraten animales, además de multas económicas.
Se consideró el maltrato animal como un delito penal, lo cual obliga a la justicia a actuar con mayor rigor.
Se promovió la tenencia responsable, el respeto por la vida animal y se fortaleció la labor de las instituciones encargadas del bienestar animal.
Gracias a esta ley, cientos de casos que antes quedaban impunes hoy pueden ser denunciados y procesados legalmente.
El impacto de Ángel en la sociedad
El nombre de Ángel sigue vivo en los corazones de quienes luchan por los derechos de los animales en Colombia. Su historia se enseña, se recuerda y se comparte como un llamado a la empatía, la educación y el cambio.
Además, ha inspirado campañas, fundaciones y hasta jornadas de adopción y esterilización con su nombre, como símbolo de la promesa que le hicimos: que ningún animal vuelva a sufrir como él.
Cota y su compromiso con el bienestar animal
En municipios como Cota, el legado de Ángel se traduce en acciones concretas: programas de adopción, jornadas de esterilización, hogares de paso y educación comunitaria para prevenir el maltrato. Fundaciones locales han tomado el relevo de esa promesa nacional y la han convertido en acciones reales a nivel territorial.
¿Cómo puedes honrar la memoria de Ángel?
Adopta con responsabilidad. Hay cientos de animales esperando una segunda oportunidad.
Denuncia el maltrato. No te quedes callado si ves un caso de abuso animal.
Educa y sensibiliza. La cultura del respeto comienza desde casa.
Apoya iniciativas locales. Desde donar hasta ser hogar de paso, cada ayuda cuenta.
Ángel no murió en vano. Su historia removió conciencias, transformó leyes y le dio voz a millones de seres sintientes en Colombia. Hoy, su legado continúa vivo en cada perro o gato que encuentra una familia, en cada rescatista que no se rinde y en cada ciudadano que decide no ser indiferente.
Porque los animales no pueden alzar la voz, nosotros debemos hacerlo por ellos.
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